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Inteligencia emocional: 8 claves para desarrollarla

A finales del siglo XX, en el ámbito de la educación, psicología y diversas disciplinas relacionadas con el desarrollo personal, aparece un término que destaca por encima del resto: inteligencia emocional.

Pero, ¿qué entendemos por Inteligencia emocional? A día de hoy, contamos con una amplia cantidad de respuestas.

A nivel personal, no puedo evitar hacer referencia a la que, para mí, es la definición por excelencia:

¨Habilidad para motivarse, persistir frente a las frustraciones, controlar impulsos y demorar gratificaciones. Regular los estados de humor, evitar que las desgracias obstaculicen la habilidad de pensar, desarrollar empatía y esperanza¨. (Daniel Goleman).

Esta definición llega de la mano de Daniel Goleman, autor del best seller Inteligencia emocional, un libro que aconsejo a todas las personas que estén interesadas en el desarrollo personal.

Una vez tenemos más claro el concepto de inteligencia emocional, me gustaría hablar de las emociones.

También te puede interesar nuestro post dedicado a los beneficios del mindfulness.

¿Qué son las emociones?

Las emociones se pueden definir como un ¨estado complejo del organismo caracterizado por una excitación o perturbación fisiológica que predispone a una respuesta organizada. Las emociones se generan como respuesta a un acontecimiento externo o interno¨. (Bisquerra, R 2005).

Las emociones humanas pueden clasificarse en:

  • Primarias. Utilizando la información del libro Emociones: una guía interna, de Leslie Greenberg, diremos que las emociones primarias son, por decirlo de una forma sencilla, tus sentimientos más básicos, lo que sientes en lo más profundo, vinculadas con respuestas inmediatas a un estímulo, como son tristeza, miedo, enfado, sorpresa, asco, alegría
  • Secundarias. Una emoción secundaria es defensiva, oscurece tu sentimiento central o primario. A menudo ocultan lo que estás sintiendo en lo más profundo. Un ejemplo que me gusta utilizar en el momento actual es el de los hombres que han crecido escuchando que tienen que ser fuertes, hombres con dificultades para admitir sus sentimientos primarios de miedo. Las emociones secundarias, cuando son desagradables, desequilibran en exceso y te suelen dejar destrozado, con una sensación de desorden interno.
  • Instrumentales. Son emociones que suelen manipular, que se usan con el propósito de obtener algo que se desea. Resulta complicado reconocerlas, ya que se han convertido en una parte de tu forma de comunicarte.

En los niños, a menudo es el gimoteo o esa cara de enfadado con los brazos cruzados. Más adelante, quizás uses tu voz o tu expresión facial para transmitir que no le importas a nadie o para dar señales de “pobre de mí”.

A mi parecer, si estas emociones se utilizaran de la forma correcta podrían entrar en el terreno de las habilidades sociales, aunque mal utilizadas nos introducen en el terreno de la manipulación de los demás.

Para entender mejor qué son las emociones, vamos a centrarnos en su función y en las que para mí son sus características fundamentales.

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¿Qué función tienen las emociones?

Todas las emociones tienen alguna función que les confieren utilidad. De hecho, la función principal de la emoción no es otra que la preparación del cuerpo para dar respuestas a exigencias concretas.

Incluso las emociones más desagradables tienen funciones importantes en la adaptación social y el ajuste personal.

Hay que tener en cuenta que la funcionalidad de las emociones está relacionada con el dominio de estas, es decir, para que una emoción en concreto pueda cumplir su función, se tiene que manifestar en un contexto apropiado y con la intensidad necesaria.

Todas las emociones son impulsos para actuar y planes instantáneos para enfrentarnos a la vida que la evolución nos ha inculcado.

Cabe señalar, asimismo, que aprender a controlar las emociones también nos puede ayudar a vivir sin expectativas y gozar de una existencia más plena y feliz.

Función adaptativa de las emociones

Dicha función se encarga de preparar al organismo para que ejecute con eficacia la conducta exigida por las condiciones ambientales.

Las funciones adaptativas representan tus respuestas fundamentales, viscerales a las situaciones. Así, el enfado es tu respuesta ante el agravio, la tristeza ante la pérdida o el miedo frente a la amenaza. Son emociones tremendamente valiosas para tu supervivencia y bienestar.

Función social de las emociones

La función social se encarga de facilitar la aparición de las conductas apropiadas.  La expresión de las emociones permite a los demás predecir el comportamiento asociado con las mismas, lo cual es importante en los procesos de relación interpersonal.

Algunas de las funciones sociales de las emociones son las de facilitar la interacción social, controlar la conducta de los demás, permitir la comunicación de los estados afectivos o promover la conducta prosocial.

Las principales señales de comunicación del estado emocional a los demás son la expresión facial y los movimientos de la postura, juntamente con la expresión verbal.

Función motivacional de las emociones

La relación entre motivación y emociones es íntima, ya que toda conducta motivada produce una reacción emocional y, a su vez, la emoción facilita la aparición de unas conductas motivadas.

Lo interesante es ver cómo una emoción puede determinar la aparición de la motivación, dirigirla hacia un objetivo y hacer que se ejecute con intensidad.

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¿Cuales son las características fundamentales de las emociones?

Dentro de las muchas características de las emociones hay cuatro que personalmente me parecen de vital importancia:

  1. Se generan a partir de un acontecimiento externo o interno
  2. Tienen una corta duración y una elevada intensidad.
  3. Generan modificaciones fisiológicas significativas.
  4. Ofrecen una disposición definida a actuar.

¿Cuántas emociones hay?

Las emociones primarias son seis:

  • El enfado: aparece cuando tus límites han sido violados o cuando no te están dando lo que pides.
  • La tristeza: te dice que has perdido algo importante o que tu necesidad de afecto y amor no está atendida.
  • El miedo: te dice que estás en peligro o que no estás seguro.
  • La sorpresa: se manifiesta cuando hay algo nuevo que merece la pena investigar
  • El asco: aparece cuando lo que estás experimentando es malo para ti.
  • La alegría: se manifiesta cuando has alcanzado una meta

¿Hay emociones malas y buenas?

Desde un punto de vista funcional, sería complicado etiquetar a las emociones como buenas o malas.

Lo ideal es trabajar con cada una de las emociones que aparezcan, ya que con una buena gestión vamos a disminuir la intensidad y la incapacitación que nos generan las emociones más incómodas (mal llamadas, malas).

Las emociones son fuentes de información y, por ello, de cada una de ellas, ya sea positiva o algo incómoda, aprendemos algo nuevo de nuestra persona.

¿Se puede trabajar la inteligencia emocional?

Efectivamente, se puede desarrollar la inteligencia emocional, pero para hacer cambios deberás dedicar tiempo y esfuerzo.

Ser conscientes de que tenemos más control sobre nuestras emociones de lo que pensamos es el punto de partida para ponernos a trabajar con, para y desde la Inteligencia emocional, con el objetivo de que nuestras emociones jueguen a nuestro favor.

Es importante entender que el manejo de las emociones va a repercutir de manera directa en lo que uno quiere conseguir.

Una correcta gestión de las emociones está íntimamente relacionada con los resultados y los objetivos que se desean alcanzar.

Un punto muy interesante es lograr comprender qué emociones nos acercan y cuáles nos alejan de nuestro objetivo y, una vez lo sepamos, trabajar en ello para poder sacar nuestro mayor potencial a nivel emocional.

¿Todos vivimos las emociones de la misma manera?

Es esencial no dar por supuesto que lo que a mí me pasa y cómo lo gestiono es igual a lo que le pasa al resto. Cada uno vive los procesos de una manera diferente, por eso cada uno tiene que ser consciente de su proceso.

La inteligencia emocional requiere de presencia, conciencia y luego acción. Es decir, tengo que estar presente en mi proceso emocional para darme cuenta de cómo funciona y cuál es mi poder de intervención sobre él.

A continuación, te facilitaré ocho claves para poder desarrollarla. Eso sí, como he dicho con anterioridad, requiere de trabajo, esfuerzo y paciencia.

8 claves para desarrollar la inteligencia emocional

Trabajar y desarrollar la inteligencia emocional será más sencillo de lo que crees si tienes en cuenta estas ocho pautas:

Tomar conciencia de las propias emociones

En este caso, me refiero a la capacidad que tenemos para percibir con precisión las emociones, identificarlas y etiquetarlas.

Para desarrollar la conciencia emocional, te facilito unas cuantas preguntas que a nivel personal me han venido muy bien.

  • ¿Que estoy sintiendo ¨aquí y ahora¨?
  • ¿Cuáles son las causas (internas o externas) que me hacen sentir esto?
  • ¿Qué hago o cómo me comporto como consecuencia de lo que siento?
  • Reflexión de lo vivido y tratar de identificar las emociones.
  • Responsabilizarnos de nuestras emociones y no culpar a los demás o a las circunstancias.

Dar nombre a las emociones

Un ejercicio muy útil es tener un diario o una tabla para dejar constancia de tu actividad emocional.

Mi consejo es que utilices 10 o 15 minutos de tu día, a poder ser a última hora, para poder hacer un repaso de tu jornada a nivel emocional.

Es interesante hacer referencia a la eficacia en el uso de un vocabulario emocional adecuado.

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Si, por ejemplo, has estado experimentando cierta melancolía, anótalo en la casilla de la emoción primaria a la que pertenece y escribe la situación que te hace sentir dicha emoción, es decir, la causa por la que te sientes triste. Una vez finalizada la semana, échale un vistazo para ver tu progreso.

Esta estrategia es útil para entender tus emociones y para darte feedback sobre cómo te sientes.

Meditación Vipassana

Los beneficios de la meditación son muchos y lo mejor para aquellos incrédulos como yo, es que está demostrado científicamente. Entre las ventajas de meditar podemos destacar:

  • Reducir tus niveles de estrés.
  • Mejorar tu memoria y atención.
  • Conocerte mejor.
  • Procesar mejor el dolor y las emociones.
  • Reforzar tu sistema inmunitario.
  • Dormir mejor.

Es un muy buen hábito que requiere de paciencia y constancia, pero una vez lo tengas controlado, vas a ver muy pronto los resultados.

Para aquellas personas que deseen iniciarse en la meditación, os facilito un link de una meditación Vipassana guiada.

No juzgues la forma en que te sientes

Como hemos dicho con anterioridad, las emociones tienen la función de darte información acerca de lo que está ocurriendo.

Las emociones más desagradables sirven para prevenir, no luches contra ellas. Debes entenderlas y obtener toda la información posible.

Considera tus emociones no como algo bueno o malo, sino como la fuente de información que te ayudará a ser más consciente de ti mismo.

Busca el porqué de los demás

No juzgues únicamente la reacción, siempre hay algo detrás de ella, algo oculto.    Acostúmbrate a pensar en qué emociones puede haber detrás de esa reacción. ¿Qué emociones y pensamientos puede estar experimentando esa persona?

Buscando el porqué de las reacciones conseguirás entender a las personas. Lograrás comprender que casi todo el mundo tiene motivos para hacer lo que hace.

Es un buen ejercicio para desarrollar la empatía. Ten en cuenta que nadie nace sabiendo.

Lee un libro

¿Cuántas veces has escuchado eso de “conozco un libro que te vendrá genial”? Muchísimas, ¿verdad? Suena a tópico, pero es realmente útil en los inicios.

Puedes adquirir conocimientos teóricos y prácticos, ya que hay una gran variedad de libros e, incluso, podrás ayudar a tus hijos a desarrollar la inteligencia emocional si es que lo deseas.

Algunos de los libros que me han ayudado a desarrollar mi inteligencia emocional son los siguientes:

●       El Guerrero Atento (Van Gordon, Shonin, y García Campayo)

Un libro que profundiza en la psicología de la meditación a través de la narrativa del “guerrero atento”, una manera de expresar cómo se desarrolla la búsqueda de la sabiduría y de la trascendencia.

Se trata, además, de una obra que habla del mindfulness, de cómo utilizarlo y de su importancia en nuestro día a día.

●      Educar con inteligencia emocional (Maurice J. Tobias, Steven E. y Friedl Elias)

Enfocado a los padres, en sus páginas encontrarás sugerencias. actividades y consejos prácticos que te servirán para utilizar las emociones del lado más positivo.

Estoy seguro de que la manera de comunicarte con tus hijos mejorará muchísimo si lees este libro sobre inteligencia emocional.

●       Inteligencia emocional (Daniel Goleman)

Cómo he comentado en el inicio de este post, Daniel Goleman es una eminencia en la psicología y su obra Inteligencia emocional es obligatoria si quieres adentrarte en este mundo.

En él se cuestiona hasta qué punto la inteligencia emocional (IE) es más importante que el Cociente Intelectual (CI) para determinar el éxito en la vida, tanto emocional como académico o laboral.

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Escucha activa: observa el lenguaje no verbal

Desarrollando la escucha activa, nos centramos en la comunicación verbal, en la no verbal y en la comunicación de las emociones

Para llevarla a cabo en tu día a día, es necesario que estés muy presente en tus conversaciones.

Es posible que al principio te cueste, no es fácil. pero con esfuerzo se puede lograr.

Así que la próxima vez que estés delante de alguien, tómate unos minutos para observar su lenguaje corporal, sus gestos, sus miradas, sus expresiones y las emociones que intenta transmitir.

Para durante un minuto

Es muy importante tomarnos este ¨minuto¨ siempre que lo necesitemos. Imagina que estás en tu jornada laboral con una alta carga de trabajo, tienes que presentar presupuestos y tienes la cabeza que te va a estallar.

Puedes aprender a relajarte y controlar tus emociones con la meditación de un minuto, ya que puedes usarla en cualquier momento y en cualquier lugar.

Te ayudará a ser más productivo y a aprender a gestionar las emociones de una manera eficaz.

Si te interesa conocer mejor todo lo concerniente a las emociones también será interesante que descubras qué es la carta astral y cómo se calcula.

Carlos Jiménez

Carlos Jiménez

Soy Coach profesional, experto en Inteligencia emocional y Practitioner en Programación Neurolingüística (PNL).

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